jueves, 25 de febrero de 2016

Toxoplasmosis congénita

La Asociación Colombiana de Infectología publicó en la revista Infectio las Guías de atención integral para la prevención, detección temprana y tratamiento de las complicaciones del embarazo, parto y puerperio: sección de toxoplasmosis en el embarazo.
Al final de la guía se tocan los aspectos que tienen que ver con el diagnóstico y el tratamiento en el recién nacido que pongo a continuación:

¿Cuáles son las pruebas recomendadas para establecer el diagnóstico de infección congénita en el recién nacido?

El recién nacido de una madre con infección en el embarazo requiere una evaluación diagnóstica que permita confirmar o descartar la infección congénita. Dado que la infección puede ser asintomática y los signos clínicos son inespecíficos, se deben utilizar pruebas serológicas que permitan diferenciar entre anticuerpos maternos o propios. Igualmente, debe revisarse el papel de las pruebas de detección de ácido desoxirribonucleico del parásito en el diagnóstico del recién nacido.

  • Se recomienda el uso de IgG, IgM e IgA conjuntamente para el diagnóstico de infección congénita por Toxoplasma en el recién nacido.

  • Ante resultados negativos en el IgA y el IgM, se recomienda la confirmación por Western blot para infección por Toxoplasma.

  • Ante resultado de IgG positivo y resultados negativos en las 3 pruebas (IgM, IgA y Western blot), se recomienda el seguimiento del recién nacido mensualmente durante 6 meses, y luego cada 3 meses hasta el año con IgG para descartar seroconversión.


¿Cuál es el medicamento recomendado para los recién nacidos con diagnóstico de infección congénita?

Cuando un recién nacido tiene un diagnóstico confirmado de toxoplasmosis congénita requiere un tratamiento específico, el cual se recomienda suministrar durante un año. El objetivo del tratamiento en los casos sintomáticos es disminuir las secuelas oculares y neurológicas y la mortalidad. En los niños asintomáticos, se busca prevenir la aparición de lesiones de retinocoroiditis o el desarrollo de hidrocefalia. De acuerdo con estudios de niños sin tratamiento (historia natural de la enfermedad), el riesgo varía de acuerdo con la zona geográfica. En series europeas y norteamericanas, más del 82% de los niños no tratados tenían lesión en retina en la adolescencia, y de los niños con síntomas neurológicos al nacimiento, el 85% presentaban retardo en desarrollo psicomotor, 81% convulsiones, 70% dificultades motoras, 60% pérdida de la visión, 33% hidrocefalia o microcefalia y 14% pérdida auditiva a los 4 años de edad. En algunas cohortes suramericanas, se observó que las lesiones oculares aparecen más rápidamente, así, por ejemplo, en el sur de Brasil, en los primeros meses de vida, el 80% de los recién nacidos ya tenían lesiones de retinocoroiditis, y 50% de ellas eran activas.

  • Se debe tratar a todos los niños sintomáticos y asintomáticos por infección por Toxoplasma con pirimetamina más sulfadiazina (1 mg kg/día una vez al día más 100 mg/kg/día, 2 veces al día durante un año) más ácido folínico.
  •  En caso de efectos adversos y/o limitaciones al tratamiento de primera elección, y a juicio del médico, se puede usar como alternativa clindamicina, sulfadoxina o azitromicina en conjunto con pirimetamina más ácido folínico.

Para aquellos que quieran ver las guías en su totalidad, pueden descargar el artículo haciendo click AQUÍ.

El algoritmo que resume la guía es este:



1 comentario:

Jarmonles dijo...

Muchas gracias, este blog es increible. Que buena energia publicar informacion que beneficie a los pacientes :)