lunes, 29 de febrero de 2016

Día de las enfermedades raras

Hoy 29 de febrero, día inusual, se celebra el día de las enfermedades raras, aquellas que tienen baja incidencia en la población, pero que al sumarlas todas afectan gran parte de nuestros niños. Personas que sufren mucho debido a que los tratamientos, si existen, son costosos y los seguros de salud por lo general no cubren. Si a esto le sumamos el estigma de la sociedad porque algunas son asociadas a malformaciones o baja productividad, el desconocimiento de ellas por incluso el personal de salud y el aislamiento que producen que degenera en no pocas veces en depresión de los pacientes y sus familiares, las hacen unas enfermedades que alteran en gran medida la calidad de vida de muchos pacientes y sus familiares y cuidadores.
Una forma de ayudar es tan simple como conocer más de estas enfermedades y la problemática que padecen los pacientes.
Si quieren conocer más los invito a la II feria - Simposio "Todas las voces por las Enfermedades Raras", que es un evento virtual. Pueden obtener más información entrando a su sitio web: https://sites.google.com/site/todaslasvocesporlasers/

jueves, 25 de febrero de 2016

Toxoplasmosis congénita

La Asociación Colombiana de Infectología publicó en la revista Infectio las Guías de atención integral para la prevención, detección temprana y tratamiento de las complicaciones del embarazo, parto y puerperio: sección de toxoplasmosis en el embarazo.
Al final de la guía se tocan los aspectos que tienen que ver con el diagnóstico y el tratamiento en el recién nacido que pongo a continuación:

¿Cuáles son las pruebas recomendadas para establecer el diagnóstico de infección congénita en el recién nacido?

El recién nacido de una madre con infección en el embarazo requiere una evaluación diagnóstica que permita confirmar o descartar la infección congénita. Dado que la infección puede ser asintomática y los signos clínicos son inespecíficos, se deben utilizar pruebas serológicas que permitan diferenciar entre anticuerpos maternos o propios. Igualmente, debe revisarse el papel de las pruebas de detección de ácido desoxirribonucleico del parásito en el diagnóstico del recién nacido.

  • Se recomienda el uso de IgG, IgM e IgA conjuntamente para el diagnóstico de infección congénita por Toxoplasma en el recién nacido.

  • Ante resultados negativos en el IgA y el IgM, se recomienda la confirmación por Western blot para infección por Toxoplasma.

  • Ante resultado de IgG positivo y resultados negativos en las 3 pruebas (IgM, IgA y Western blot), se recomienda el seguimiento del recién nacido mensualmente durante 6 meses, y luego cada 3 meses hasta el año con IgG para descartar seroconversión.


¿Cuál es el medicamento recomendado para los recién nacidos con diagnóstico de infección congénita?

Cuando un recién nacido tiene un diagnóstico confirmado de toxoplasmosis congénita requiere un tratamiento específico, el cual se recomienda suministrar durante un año. El objetivo del tratamiento en los casos sintomáticos es disminuir las secuelas oculares y neurológicas y la mortalidad. En los niños asintomáticos, se busca prevenir la aparición de lesiones de retinocoroiditis o el desarrollo de hidrocefalia. De acuerdo con estudios de niños sin tratamiento (historia natural de la enfermedad), el riesgo varía de acuerdo con la zona geográfica. En series europeas y norteamericanas, más del 82% de los niños no tratados tenían lesión en retina en la adolescencia, y de los niños con síntomas neurológicos al nacimiento, el 85% presentaban retardo en desarrollo psicomotor, 81% convulsiones, 70% dificultades motoras, 60% pérdida de la visión, 33% hidrocefalia o microcefalia y 14% pérdida auditiva a los 4 años de edad. En algunas cohortes suramericanas, se observó que las lesiones oculares aparecen más rápidamente, así, por ejemplo, en el sur de Brasil, en los primeros meses de vida, el 80% de los recién nacidos ya tenían lesiones de retinocoroiditis, y 50% de ellas eran activas.

  • Se debe tratar a todos los niños sintomáticos y asintomáticos por infección por Toxoplasma con pirimetamina más sulfadiazina (1 mg kg/día una vez al día más 100 mg/kg/día, 2 veces al día durante un año) más ácido folínico.
  •  En caso de efectos adversos y/o limitaciones al tratamiento de primera elección, y a juicio del médico, se puede usar como alternativa clindamicina, sulfadoxina o azitromicina en conjunto con pirimetamina más ácido folínico.

Para aquellos que quieran ver las guías en su totalidad, pueden descargar el artículo haciendo click AQUÍ.

El algoritmo que resume la guía es este:



martes, 23 de febrero de 2016

Sólo es una virosis

Constantemente consultan pacientes por síntomas como fiebre, mocos, malestar general, un poco de tos, a lo mejor algún brote y casi automáticamente sacamos debajo de la manga la respuesta: "Sólo es una virosis".
Afortunadamente la gran mayoría de las veces tenemos razón y la situación no pasa a mayores, los padres se tranquilizan y se usan medidas caseras y medicamentos para el control de los síntomas.
Pero cuidado, que a veces nos confiamos, hacemos diagnósticos por teléfono o Internet y no revisamos físicamente a los pacientes o no orientamos acerca de los signos de alarma que deben llevar a los padres a llevar a sus hijos al servicio de urgencias, nos conformamos con una foto enviada por el Whatsapp y pensamos que hicimos buen trabajo y los padres se sienten falsamente seguros porque el pediatra está al otro lado de la pantalla.
Muy pocas pero al fin al cabo, algunas estresantes veces, estas Virosis, se convierten en las temidas Miocarditis, Guillain-Barré, encefalitis y neumonías complicadas.
El llamado es a actuar con responsabilidad, revisemos bien los pacientes, hagamos un examen físico y una historia clínica completa, si se considera necesario hay que desnudarlos, hacerlo con el mayor tacto y delante de sus padres para que el paciente se sienta cómodo, o al menos, lo menos incómodo posible, pero debemos disminuir la posibilidad de pasar por alto cualquier cosa que nos puede ayudar en el diagnóstico. No hagamos nuestro acto médico a la distancia, por redes sociales o el teléfono, a menos que este acto médico sea basado en educar, tranquilizar con información precisa y oportuna y orientar a los padres.
La experiencia me ha enseñado, que incluso cuando revisamos a un paciente y creemos que en el momento la enfermedad no es grave pero podría evolucionar hacia algo que amerite más cuidado, es recomendable hacer una revisión del paciente 24, 48 o 72 horas después, dependiendo de cada caso en particular, esto tranquiliza mucho a los padres.
Recordemos que muchas situaciones de la crianza son difíciles para los padres de familia, en especial un hijo enfermo les genera temores debido muchas veces al desconocimiento y la falta de información adecuada y es la labor de nosotros ser los responsables de aclarar dudas, tranquilizar, informar y sobre todo: curar a veces pero consolar SIEMPRE.

martes, 16 de febrero de 2016

Información para los padres de familia en el Instagram de PIPEDIATRA

Los padres de familia tienen muchas dudas y el pediatra es la persona idónea para resolverlas, teniendo en cuenta que NADA REEMPLAZA LA VISITA PRESENCIAL AL MÉDICO, las redes sociales son muy útiles para ofrecer orientación y resolver las dudas sencilla s de los padres.
En mi cuenta de instagram llamada @pipediatra he creado una sección que se llama "Pregúntale a Pipediatra" hoy es día de preguntar, asi que los invito a que me sigan en Instagram y hagan las preguntas.
Para ingresar al Instagram de PIPEDIATRA hagan click en la imágen de abajo.

domingo, 14 de febrero de 2016

Convulsiones febriles: Tranquilicemos a los padres

Les dejo a su disposición un artículo publicado en la revista Pediatría Integral acerca de las convulsiones febriles recuerden que una convulsión febril es aquella que ocurre en menores de 5 años sin existencia de infección en el sistema nervioso central.
Las medicaciones que disminuyen la fiebre no previenen las convulsiones febriles, es decir, el niño que tiene predisposición a hacerlas las va a hacer, afortunadamente la gran mayoría de estos episodios son benignos, aunque aproximadamente al 30% de los niños que les da una convulsión febril, les puede volver a dar y sólo el 2% de los pacientes que presentan un episodio de estos padecen epilepsia en el futuro, o sea que el riesgo es bajo, similar al de la población general que es el 1%.
Es un evento que asusta mucho a los padres y las principales acciones del médico se deben enfocar en evitar que el niño se autolesione, abortar la crisis cuando se prolonga, tratar, si se puede, la causa de la fiebre y muy importante: tranquilizar a los padres con información clara.
Les dejo este interesante y útil artículo a continuación.